Su Majestad el Rey no faltó a la Fiesta Nacional. Fue en el Palacio Real donde Don Juan Carlos quiso que se escuchase su voz, la misma que otros años utilizó para articular anécdotas y rebajar de forma desenfadada y cómplice la tensión de la agenda nacional. Ayer, por boca del Príncipe de Asturias, el Rey sonó grave y solemne, rotundo e inequívoco. «Hoy es un...
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