La historia de la niña Malala es singular e incomparable. Su vida es un acto heroico permanente. En la semana en la que el Parlamento Europeo le ha concedido el premio Sajarov a la libertad y el Nobel no le ha concedido el de la Paz se ha visto con quien sí tiene uno, aunque todavía casi nadie sabe bien el porqué. Su lucha en defensa de la educación de las niñas...
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