Una veintena de sindicalistas cercaron ayer el juzgado de Mercedes Alaya. «Fea», «facha» y «franquista» fueron algunos de los denuestos que le dedicaron los participantes en este impresentable escrache, que fue dispuesto por elementos de UGT y CC.OO. y que parecía perseguir el amedrentamiento de la magistrada que investiga el desfalco de los ERE, el mayor fraude...
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