Los detractores del presidente del Cabildo de Gran Canaria, José Miguel Bravo de Laguna, no podrán nunca reprocharle al dirigente insular que le falte amor por su isla, que acaso debería ser la primera obligación para quienes ostenten tal cargo. Y ayer, en una visita a la residencia de Taliarte, que pertenece a la red del Instituto de Atención Social y Sociosanitaria...
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