Estamos acostumbrados, demasiado, a que la política abra abismos. Pero no tiene por qué ser así. Alberto Núñez Feijóo demostró ayer con su reunión en Monte Pío con todos sus antecesores vivos –faltaba Manuel Fraga– que incluso los rivales políticos tienen mucho que compartir, porque a todos ellos el servicio a los ciudadanos les ha barnizado con una experiencia...
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