Después de Miró, Tàpies o Picasso, nada. Desde esta premisa –que parte del reconocimiento de la imposibilidad de añadir algo nuevo a una historia del arte que, según su tesis, debió concluir con el genio malagueño–, el marroquí André Elbaz irrumpe en el Museo ABC con una exposición de sus transgresoras destrucciones. Decidido desde hace años a triturar su obra...
Suscribete para leer la noticia completa:

