Siete meses y veinticinco días le había costado al capitán y guardameta del Real Madrid recuperar la titularidad, y en un minuto el sueño se convirtió de nuevo en pesadilla. Un golpe involuntario de su compañero Sergio Ramos en las costillas, durante el partido de Champions contra el Galatasaray turco en Estambul, al atrapar un balón por alto, congeló unas ilusiones...
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