Abuelo arriba, adolescente imberbe abajo, pongamos que unos cuatrocientos mil cruzados de la causa hicieron bulto para la Historia en la cadena de marras. El resto, la inmensa mayoría silente, nos quedamos aferrados a la siesta en casa. Más o menos lo de siempre. Aunque, esta vez, el hallazgo escénico de colocar en fila india a la sufrida tropa de a pie ha provocado...
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