Los dos ogros del momento –las andanzas de Bárcenas, de un lado, y el desfalco de los ERE en la Junta de Andalucía, de otro– se comieron la primera sesión de control al Gobierno del curso. La política española se ha convertido en estos meses en la gestión (y digestión) de los fantasmas que cada partido tiene colgados, cual jamón de batalla en alacena, hasta que...
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