En viajes de ida o vuelta, con más o menos turbulencias, Evo Morales ha hecho de sus escalas técnicas en España una forma de diplomacia presencial y migratoria, pura anécdota, con la que no hace sino subrayar la dependencia exterior de su país respecto a la metrópoli bolivariana, que es la que por allí pinta el mapa de rayas y colores y pone a cada uno en su...
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