Ninguno lo ha logrado jamás. Cuando algún novelista de categoría cede a la tentación de intentar hacer caja con un best-seller siempre fracasa. Con tal de alcanzar el pelotazo editorial, todos tratan deliberadamente de castrar su propio talento. Pero, por mucho que se esfuercen, el empeño resulta inútil. Un verdadero artista no puede anular a voluntad su capacidad...
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