Gareth Bale ya está en España y, como hacen muchos británicos en verano, ha aterrizado en la Costa del Sol, donde espera mirando al mar que se haga oficial su fichaje por el Real Madrid. Se sospecha que costará 98 millones de euros, cima de lo que jamás se ha pagado por un futbolista. Un pestañeo ha tardado en llegar la demagogia en torno a si es ético, sostenible...
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