IAG, el grupo resultante de la fusión entre British Airways e Iberia, está decidido a convertir a la histórica aerolínea española en la última y minúscula parte de la cola de león, del coloso de los cielos que nacía con la operación y que estaba destinado a ser el asombro de la aviación comercial. El más interesado en que Iberia tenga el aspecto de un cañamón...
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