Cualquier muerte en accidente estremece y aturde por la intensidad que provoca un golpe seco e inesperado, sin posibilidad de ser amortiguado por el curso de una enfermedad con un desenlace previsible. Amontonadas y tapadas por las mantas de los vecinos de la parroquia de Angrois en las vías, camino de hierro, ayer fundido, que llevaba a una ciudad preparada...
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