En caso de duda, dice el prospecto, aplicar unas gotas de reactivo y esperar a ver qué color va cogiendo la cosa. Esta prueba, tan sencilla y familiar, tiene también aplicaciones sociales y políticas. Para aclararse no hacen falta preparados químicos, ni disponer de un conocimiento transversal del ordenamiento jurídico, ni siquiera tener las ideas claras en un...
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