La diferencia ontológica entre un Estado de Derecho y las reyertas de comadres televisivas del estilo «Sálvame» es que en el primero son necesarias pruebas y tribunales para juzgar, encausar y condenar a las personas. Y, de momento, el (presunto) delincuente común Luis Bárcenas no ha presentado ninguna prueba contra Mariano Rajoy. Ninguna. Así pues, lo único...
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