El ser humano es capaz de lo que sea por salvar su vida. O por su futuro. En el caso de la foto, un chaval magrebí, de unos 25 años, fue capaz de empotrarse en el motor de una furgoneta. Un guardia civil —otro y otra vez— le salvó la vida. Todo indica que el propietario del vehículo, un tal R.R., también magrebí con residencia legal en Francia y sin escrúpulo...
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