ENTRE los muchos males que el nacionalismo ocasiona a individuos y sociedades, deploro en especial el señalamiento del discrepante, y no porque tantas veces me haya tocado a mí, sino porque tal práctica combina un activo envilecimiento moral con un pasivo embotamiento intelectual: si linchar es innoble, evitar argumentos molestos es idiota. A estas alturas del...
Suscribete para leer la noticia completa:

