Seamos sinceros: aquello de la primavera árabe fue una «filfa». Ni los manifestantes eran vírgenes y laicos, ni los propósitos fueron apolíticos. Los Hermanos Musulmanes acabaron gobernando y los cristianos o laicos, como en todo el siglo XX..., aplastados.
Un año después, con Mursi en el poder, todo no sigue igual; está mucho peor. Los gritos son los mismos:...
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