EN el fondo – y en la forma – el nacionalismo no es mucho más que un modo de racionalizar el espíritu gregario. De ahí que el genuino hecho diferencial de la Cataluña contemporánea lo represente el afán por no resultar diferente. Un cuarto de siglo de catequesis identitaria ha tenido por orwelliano resultado que, aquí, todo el mundo ansíe ser como todo el mundo....
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