Lo que está pasando en Brasil demuestra que los milagros económicos y/o políticos, sencillamente, no existen. Un país como Brasil, por imponente que sea, no pasa del subdesarrollo a gran potencia en cinco años. Simplemente, es imposible. En el proceso de la pobreza al desarrollo, pasando por ser país emergente, un Estado sufre, se desajusta, se corrompe, se descompone......
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