La flema británica tiene eso que no tiene ningún otro país del mundo y que le permite a su primer ministro saludar uno por uno a sus homólogos, como si sus servicios de espionaje no hubiesen intervenido sus comunicaciones en las cumbres del G-20 celebradas en Londres en 2009. El escándalo de las revelaciones del hacker de la CIA Edward Snowden, que filtró la...
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