Parece que esta maldita crisis no se conforma con destruir nuestro futuro, también quiere desposeernos del pasado. Otro paisaje de la memoria colectiva, la vieja librería Canuda, ha caído víctima de la Ley de Arrendamientos Urbanos y de la definitiva ausencia de espíritu conservador entre nosotros. Ya ocurrió en su día con aquellos majestuosos cafés de las Ramblas,...
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