Tocaba calmar los ánimos, pero el primer ministro turco prefirió echar gasolina al fuego. Callado durante los últimos días, embarcado en una gira magrebí que lo ha mantenido al margen de los disturbios sociales registrados en las principales ciudades del país, Recep Tayip Erdogan quiso prologar ayer su regreso a Turquía con unas declaraciones que revelan su voluntad...
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