El hambre ya no está en países lejanos, sino aquí, en la misma casa de los canarios. Ya no es necesario apelar a la conciencia planetaria para conseguir que aflore la caridad, solo basta con mirar alrededor, a ese vecino que antes llevaba una vida digna y hoy depende de los comedores públicos. O de iniciativas como las que capitanea Manuel Artiles, que ayer reunió...
Suscribete para leer la noticia completa:

