SI hay algo claro a estas alturas del siglo es que para desaprovechar las oportunidades de promocionar actividades turísticas distintas de las que afectan al negocio de la construcción, que ahora los políticos quieren seguir subvencionando llamándolo «renovación de la planta obsoleta», no hacen falta enemigos exteriores, nos basta y nos sobra con el Cabildo Insular...
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