«Nadie se va hasta que es olvidado y la Legión no olvida a sus muertos». Las palabras del general Leza en el funeral por los tres desactivadores muertos durante un ejercicio práctico sonaron como un trueno en el alma de la base «Álvarez de Sotomayor» de Almería. Se entrenaban en casa para salvar vidas fuera, como tantas veces habían hecho. Más de veinte misiones...
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