Espoleado por un primer pinchazo y con el viento del público a favor, Iván Fandiño quiso echar el resto en su segunda intentona con la espada después de una faena muy de verdad. Fue entonces, al entrar a matar, cuando sufrió una espeluznante cogida que se saldó con una herida de veinticinco centímetros —de lado a lado del muslo derecho— y graves destrozos musculares....
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