Resulta difícil encontrar un adjetivo para describir el horror que ayer se vivió en un barrio trabajador de Londres. Como si estuviesen en medio de las espantosas matanzas de Ruanda, Liberia o Sierra Leona, los vecinos de la barriada de Woolwich asistieron conmocionados al brutal asesinato de un joven soldado a manos de dos hombres que le atacaron con machetes...
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