Hay días que la botella de España parece consumirse tan deprisa que suenan las alarmas ante el riesgo de que pueda ser arrastrada por el viento. Pero hay días que la botella de España parece rebosar de esperanza, como si hubiéramos unido las espaldas para construir un dique solidario que frene el oleaje. Medio llena, medio vacía, la botella de España sigue girando...
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