No podía presentarse tarde con peores augurios metereológicos para la jornada de San Isidro, y no pudieron cumplirse más a rajatabla. El cielo se imponía negro sobre Las Ventas y el viento iba de más a muchísimo más. Y si faltaba algo en esta primavera inestable por definición, también se presentó: el granizo. En imagen inédita, perlas de hielo rebotaban sobre...
Suscribete para leer la noticia completa:

