La Justicia le ha dado a Valentín Lasarte una segunda oportunidad, pero él no fue tan generoso con la vida de los otros ni les dio más oportunidad que la muerte. Y, sin embargo, Valentín Lasarte paseaba ayer por Lodosa embozado de buen hombre, como un varón ejemplar, conduciendo el carrito de un bebé –palmas, palmitas–, repartiendo cucamonas y agitando un sonajero....
Suscribete para leer la noticia completa:

