El «Ciclón» Juan José Padilla arrasó ayer Jerez con la faena que le hizo al quinto toro de la tarde, una auténtica lección de pundonor y de toreo de verdad, a tumba abierta. Tras un primer toro tan corto de fuerzas que no había podido darle ni un muletazo en condiciones, el jerezano formó un lío con el capote a su segundo, sobre todo en un quite rematado con...
Suscribete para leer la noticia completa:

