Holanda vivió ayer una jornada marcada por la solemnidad de la investidura del Rey Guillermo-Alejandro, pero también por la fiesta organizada en su honor y abierta de par en par a una sociedad que, volcada en las calles y teñida de naranja, quiso expresar su reconocimiento y compromiso hacia la Familia Real holandesa. Ámsterdam fue, hasta bien entrada la madrugada,...
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