Le falta el punto y el grado de desvergüenza de la que sigue haciendo gala George W. Bush, cuya desafiante desfachatez -el jueves estuvo sembrado en Dallas- resulta inalcanzable para quien ha hecho de su cuidada y medida exposición a los medios una actividad ligada a su propia supervivencia pública, más allá de su mandato presidencial, pero Barack Obama domina...
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