Si interpretamos sus palabras hacia los acosadores de la intimidad de los políticos (del PP), podríamos pensar que el único límite que pone el señor Moliner a estos acosos sería el de la agresión física»
«Que el presidente del Tribunal Supremo diga que “los escraches, en tanto no sean violentos, y no lo son, son un ejemplo de la libertad de manifestación” es tan...
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