Zanjada la polémica de un recuento de votos que el oficialismo bolivariano no va a consentir, una semana ha tardado Nicolás Maduro en cerrar la agenda de Venezuela, cruzar el mar Caribe y trasladarse a Cuba para prorrogar una alianza -«más que alianza es hermandad», dijo el heredero del chavismo- con el régimen habanero, al que surte de petróleo en detrimento...
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