Hasta el congreso extraordinario de 1979 el PSOE no renunció al marxismo. Ni siquiera en el totémico congreso de Suresnes, celebrado cuatro años antes y con «la lucecita de El Pardo» aún encendida, se lograron desprender los socialistas de la ideología que había constituido su rosa de los vientos desde que noventa años antes Paulino Iglesias (que luego se hiciera...
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