A Jordi Pujol y Marta Ferrusola, socios y residentes en Barcelona, los presentas al «Un, dos, tres» -un programa que daban cuando lo de Banca Catalana, por contextualizar-, les sacas la pregunta de «Cosas que no funcionan en España» y, por veinticinco pesetas, se ponen las botas. Ayer, fuera de plano, calentando, respondía Jordi, cabeza de familia. En España,...
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