AFORTUNADAMENTE, Barcelonaha dejado atrás la recurrente tendencia de afrontar las dificultades con sobredosis de autosatisfacción y orgullo mediante onerosas campañas publicitarias. En su día, lemas como «Barcelona, posa’t guapa» y «Barcelona, més que mai» lograron la necesaria implicación de los barceloneses en el proyecto olímpico. Con aquel éxito colectivo,...
Suscribete para leer la noticia completa:

