Para los japoneses, los cerezos -«sakura»- son un símbolo que representa la paz y la continuidad de la amistad y, según su cultura, cada vez que un cerezo se planta, tanto la persona que lo ha plantado, como toda su descendencia, ha de visitar periódicamente el árbol para contemplar como florece. En Segovia están dispuestos a garantizarse la visita de tan fieles...
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