Los valles, quebradas y cuevas de Sierra Mágina alimentaron el mito de Ticiano González, «el Rubio de Arbuniel», bandolero que se fundía con el polvo del camino para asaltar los cortijos de Solera, Cambil, Bélmez de la Moraleda, Cabra de Santa Cristo, Bedmar o Jimena, pueblos blancos de Jaén que fueron saqueados a conciencia. El Rubio de Arbuniel se daba un aire...
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