Las delegaciones internacionales comenzaron ayer a llegar a Roma para asistir, mañana, a la solemne misa de entronización de Francisco, un Papa que, ajeno a toda pompa y protocolo, volvió a dar muestras de su espontaneidad y cercanía. La cita más esperada era el rezo de su primer Ángelus en San Pedro, pero el Santo Padre tuvo antes oportunidad de aproximarse...

