No habrá «corralito» en España, asegura el Gobierno tras las últimas decisiones tomadas en Chipre. Pero ya lo hay en Cataluña, porque si de gravar las transmisiones bancarias se trata, aquí tenemos un impuesto autonómico, cortesía del pacto CiU-ERC, y otro local, el acordado por CiU-PP por la instalación de cajeros en la vía pública en Barcelona.
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