Por mucho que se insista en que la decisión será del Espíritu Santo, todos están atentos a lo que sale estos días de los labios de los cardenales congregados en el Vaticano. En las misas oficiadas en las distintas iglesias de Roma, muchos prestaban ayer toda la atención posible a las homilías de los purpurados y trataban de leer nombres entre líneas. Y, como...

