La investigación del mayor caso de corrupción de la historia de la democracia española sigue abierta. Casi seis meses después de abandonar su juzgado, y ya recuperada de su enfermedad, Mercedes Alaya volvió ayer por donde solía. La magistrada de la maleta con ruedas se reincorporó a los juzgados sevillanos del Prado de San Sebastián con su imagen habitual, imperturbable...

