La Diputación de Valladolid acogió ayer un pleno singular en el que 27 niños de entre 10 y 13 años ejercieron de diputados sin trabas en la lengua. El acto es el pistoletazo de salida a la conmemoración del 200 aniversario de la institución, pero no fue un acto formal «sin fondo». Los escolares plantearon sus inquietudes por el paro, los desahucios, la política...

