El afán de protagonismo de Iglesias Turrión le llevó a lloriquear diciendo que no le habían invitado a la recepción del Día de la Fiesta Nacional. Cuando se aclaró que todo era un embuste suyo, el populista anunció que no irá. Cree Fernández que se trata de un gesto típico de los grupos antisistema. Y tiene razón. Aquella llantina preventiva no tiene sentido....
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