Pese a las palabras del Papa y la decisión unánime del Parlamento Europeo instando a Turquía a reconocer el genocidio contra los armenios en los albores del siglo XX, Ankara no mueve un centímetro su postura respecto al asunto y se niega a catalogar así aquella gran masacre. Se equivoca. Nadie exige imposibles reparaciones ni compensaciones, solo admitir lo que...
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