Las cifras asustan tanto como el escenario que las propicia: 10.000 inmigrantes llegados a las costas italianas en los últimos días, en una travesía en la que se han producido naufragios con cientos de víctimas y asesinatos de cristianos, arrojados por la borda. Se trata de una realidad cuyo mero enunciado resulta inaceptable. El horror del infierno que arde...
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